martes, 16 de noviembre de 2010


Como enseñar  poesía en los primeros grados

El método de enseñanza depende del tipo de poesía, sin olividar que la poesía es una obra artística respondiendo así a una finalidad de belleza.
Para los niños pequeños el valor puede residir en el efecto auditivo. Pertenecen a este tipo de poesía los trabalenguas y muchos acertijos. Repitiendo esos poemos el niño encuentra placer. Se aprenden en combinación con movimientos y acciones. “Tienen, naturalmente, muy poco valor lingüístico, pero contribuyen a la formación integral del niño, proporciándole placer, dándole gracia a sus movimientos y matices a la voz”.

Ejemplo:

Aserrín, aserrán,
los maderos de San Juan,
los de juan piden pan,
los de Pedro piden queso,
los de Enrique alfeñique,
rique, rique, rique, ran.”

Otra estrategia para aprender un poema es asociandolo con música. Muy importante parece además la lectura del profesor en voz alta, para que los niños tengan una primera impresión. “El aprendizaje es más natural por vía auditiva. La lectura por el niño debe ser posterior a la presentación del poema.” La memorización de un poema debe depender de las ganas, o más bien de los intereses del niño, ya que la imposición del aprendizaje de memoria de obras que no le interesan puede producir un fuerte desgano por la poesía.

(cf. Sáez, Antonia. 1954. Las artes del lenguaje en la escuela elemental. Buenos Aires: Editorial Kapelusz. p.87-89)

jueves, 11 de noviembre de 2010

La importancia de la poesía en la enseñanza básica




Sentir el lenguaje

“La poesía es la forma más viva y emocional del lenguaje. Su sobriedad y poder sugeridor, su viveza y colorido, su ritmo y sonoridad, son cualidades que la hacen extraordinariamente deseable a los pequeñines.” Antonia Saéz describe en su libro Las artes del lenguaje en la escuela elemental la importancia de la poesía para la enseñanza del lenguaje en los primeros grados. Según la autora la poesía está íntimamente ligada a la vida de los niños. Las canciones, poesía y música, han acompañado sus sueños y juegos, y así formado un mundo emocional y poético, fortaleciendo su imaginación. “Eliminar la enseñanza de poesía de un programa de lengua es restarle a la educación del niño una de sus posibilidades más ricas, uno de sus mejores medios de desarollo.”
Hay que seleccionar bien los poemas según los intereses y capacidades de los niños. Mejor, si son ricos en experiencias de todos los días: del sol, de la luna, de las estrellas, de las flores etc. La poesía debe evocar un mundo lleno de luz, de color, de sonido y de aromas.
Entre las características de la poesia para la infancia destacan un ritmo regular y bien marcado, pausas precisas, rima espaciada regularmente y asonantada. Muy apropiada es la poesía con repeticiones y onomatopéyica. “Al niño le gusta la poesía que halague sus oídos más que su entendimiento.” La musicalidad resulta más importante que la compresión del contenido, así que en sus creaciones también ensarta versos sin significado, pero que suenan bien.
El estudio de poesías debe familiarizar al alumno con las creaciones más bellas de la lengua y refinar su gusto y desarrollar su personalidad en su lenguaje. La poesía con sus metáforas y valor emocional de las palabras le presenta toda la magia d
e la lengua y lo incita a la creación. Llena su corazón y su mente con bellas ideas y bellos medios para ex
presarse. “El contacto con la poesía trae a flor de labios su propio haber poético y lo lleva a crear, a q
uerer decir lo que él siente por la semejanza que encuentra entre su sentir y las poesías.”
Lista de obras que guardan ricos tesoros poéticos para la niñez:
Las voces, Am
ado Nervo
Ternura, Gabriela Mistral
“Canciones para niños” en Canciones, Frederico Gacría Lorca
Marinero en tierra, Rafael Alberti
Libro para mis nietos, Virgílio Dávila
Poemas para mi niño, Carmelina Vizcarrondo
Almacén de
baratijas, José Antonio Dávila
etc.

(cf. Sáez, Antonia. 1954. Las artes del lenguaje en la escuela elemental. Buenos Aires: Editorial Kapelusz. p.84-90)